A Review After the First Month
Reseña firmada por Juan Diego Rodrigo Montalvo Alonso, lector del club de los jueves
Cuatro estrellas sobre cinco. Recomendada con reservas para quien lea en transporte público.
Compré este libro por una recomendación de pasillo, sin haber leído antes al autor ni haber revisado la traducción. Un mes después, con la novela terminada y varias páginas marcadas, puedo decir qué encontré y qué no. No es un libro que se deje leer de corrido: el primer capítulo exige atención a los nombres, porque hay tres personajes con apellidos parecidos y el narrador no siempre aclara de quién habla.
El ritmo cambia por bloques. Las primeras ochenta páginas van lentas, casi como un cuaderno de campo; después la trama se acelera y aparecen dos capítulos que se leen en una sola sentada. La edición que tengo es la de tapa blanda con solapas, papel hueso, tipografía serif cómoda. La traducción mantiene las comillas angulares y eso ayuda a distinguir el diálogo del pensamiento, algo que en la versión digital se pierde un poco.
Hay un detalle que conviene saber antes de empezar: hacia la mitad hay una escena de duelo familiar bastante cruda, sin advertencia en la contratapa. No arruina la lectura, pero si alguien está pasando por algo parecido, mejor esperar. Lo mismo con el capítulo doce, que rompe la linealidad y puede confundir si se lee con interrupciones.
¿A quién le puede servir? A lectores de narrativa contemporánea que toleren estructura fragmentada y no necesiten un final cerrado. No la recomendaría como primera novela del autor para alguien que recién empieza a leer en este registro. Tampoco para un club que se reúna cada quince días: el libro pide continuidad.
Lo que me hizo quedarme fue la voz. Hay párrafos que sostienen la lectura incluso cuando la trama se detiene. Eso, después de un mes, es lo que recuerdo con más claridad.